QUE ES MEDITAR Y COMO SE HACE

Técnicas-de-meditación

Cuando hablamos de meditación con cualquier persona, lo primero que contestan es que es muy difícil dejar de pensar. Hay una idea extendida sobre meditar, y esta es que hay que dejar la mente en blanco y mantenerla. Podríamos sentarnos a meditar así toda una vida y no llegar a ningún resultado.

Concentrarse es ubicar la mente en un punto, en un lugar sin que esta divague, y la perfección en la concentración nos lleva a la meditación. En el estado de concentración, la mente no esta consciente del mundo externo, ni de ningún otro asunto periférico. Una mente concentrada es una mente relajada y poderosa.

Lo esencial para desarrollar la concentración es la regularidad en la práctica. La meditación requiere de disciplina.

La concentración es un medio importante para manejar el estrés mental o ansiedad. La mayoría de nosotros no nos relajamos nunca de forma apropiada durante la vida. En cada momento estamos haciendo miles de cosas de forma consciente, subconsciente o inconsciente. La facultad sensorial que esté más activa en determinada situación nos concientiza de esa experiencia concreta. De esta forma, la mente bloquea muchas otras áreas a las cuales podría extenderse la conciencia. La meditación no es simplemente detener los pensamientos, sino llevar la atención, la conciencia allí donde las facultades del cuerpo y de la mente funcionan conjuntamente. A medida que vamos avanzando en la práctica, el espacio entre pensamiento y pensamiento se hace más grande y de esta forma permitimos que la vida se exprese a través nuestro sin proyecciones, manipulaciones ni deseos. Poco a poco llevamos nuestro espacio de meditación fuera de la esterilla para trasladarlo a nuestra vida cotidiana.

PROCESO DE LA MEDITACIÓN

En primer lugar, el cuerpo es el que genera la conciencia, ya que este es el que afecta la estabilidad y la paz mentales. Cuando el cuerpo se estabiliza y se apacigua, la mente sigue el mismo curso. Es importante anotar que la mente permanece fija en un punto solamente cuando el cuerpo esta quieto. Tan pronto como se mueve alguna parte del cuerpo, la mente también se mueve.

En segundo lugar, sin el poder del desapego, la meditación será muy difícil de practicar. Necesitaremos tres cualidades: fe o convicción, continuidad o regularidad, y practicar por un largo periodo de tiempo.

Cuando nos sentamos a meditar, generalmente tratamos de poner la mente en blanco, sin embargo debido a la naturaleza indisciplinada de la mente nos encontramos en lucha con los pensamientos. La mente no puede estar tranquila y nosotros la forzamos a ello. Así en lugar de meditar, enfrentamos un proceso de estrés mental. En lugar de experimentar paz y tranquilidad, tenemos una lucha constante por devolver la mente a la práctica, por detener los pensamientos que surgen. Por tanto para mantener la mente enfocada en un punto, tenemos que usar un símbolo, que puede ser un mantra, un objeto, una imagen o la respiración. En el momento de la disipación y la distracción mentales, debemos regresar al punto una y otra vez. Al inicio el símbolo puede ser cualquier objeto externo, sin embargo cuando su percepción se vuelva más sutil, debemos visualizar el símbolo internamente. Cualquier cosa que veas fuera, puedes verla dentro. No debe haber diferencia entre la experiencia interna y externa. A medida en que tu mente se calma y se equilibra, encontraras que progresivamente te será más fácil visualizar el símbolo. Alcanzar esta etapa requiere una practica constante, no esperes lograrlo en una sesión. No cambies tu símbolo. Trata de desarrollar la habilidad para visualizar con claridad una imagen precisa del símbolo con los ojos cerrados. Con la práctica surgirá espontaneamente.

TECNICA DE MEDITACIÓN

Como técnicas de meditación hay muchas, aquí nos vamos a centrar en una para poder practicar con esa, sin ir de una a otra.

El cuerpo debe de estar cómodo y relajado en postura de meditación (si hay personas con problemas físicos para poder sentarse así, se puede meditar en una silla con la espalda pegada al respaldo y lo más estirada posible). Posteriormente cuando se desarrolle la inmovilidad, la conciencia física menguará y poco a poco se intensificará la conciencia de quietud. En ese momento la concienciase desplaza del cuerpo para ubicarse en la respiración natural, así que todavía la mente ahí tiene un foco. Finalmente la conciencia de la respiración disminuirá también y quedará solo la conciencia.

Concéntrate en la respiración, deja que se regule, que se vuelva cada vez más profunda. Observa cada tiempo respiratorio, donde acaba la inspiración y comienza la espiración, y al contrario. La respiración es responsable de los movimientos de la mente y el cuerpo. Cuando la respiración se hace más sutil, la mente se fija en un punto y se calma.

Cuando la mente se encuentre en calma,  céntrate en el objeto o símbolo elegido. Muchas personas tienen dificultades para mantener una imagen clara del símbolo. Incluso no pueden visualizarlo o la imagen se desvanece. No te sientas frustrado si es tu caso. Solo es una indicación del estado de tu mente. A medida que avances, será más fácil la visualización.

Gradualmente hazte consciente del cuerpo físico, de la postura de meditación. Siente el peso del cuerpo y se consciente de las manos sobre las rodillas, del cuerpo físico y de la respiración. Respira profundamente unas cuantas veces y abre los ojos poquito a poco.

Disfruta del viaje, el camino es hacia el interior

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